Fue una noche en que las estrellas dejaron de pestañar,en que la luna juró no estar mintiendo...
Fue una noche, cuando la capacidad aún se sorprendió de si misma.
Derribabas mi vida sin hacer el menor ruido
Paso a paso, hasta llegar a tu fin,
faltaste el respeto a miles de sabios y entendidos.
El viento golpeó tus alas,
te adentraste en el corcel del egoísmo.
Salmos de hadas enfurecidas,
El ejército de la divinidad
se alertó con tu amenaza,
al sentirte desde las sombras llegar.
Intentaron detenerte,
que una vez más desafíes aquel juramento,
de no atacar a un débil mortal.
Nada pudo con tu arcoíris de maldad.
La piedad no conocía tu rostro,
Y lentamente se alejó de ti.
Fuiste recostándote en los fuegos,
y volviéndote un antiguo rayo,
empalaste mi corazón.
Quién paga un atardecer recreando tu lenguaje,
Dime, explícame de tus labios
Quién aplaca este veneno accidental?
Nadie se acuerda de mi.
Has cometido un crimen,
y algo debes reparar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario